Desde
pequeño Esteban era un niño algo especial, siempre hacia lo que se le daba la
gana sin importarle lo demás. El tiempo fue pasando y Esteban se fue quedando
solo, sus amigos ya no querían salir con el, por qué él nada más presumía sus
logros y nunca los dejaba hablar.
En su
cumpleaños número 35 esteban estaba en busca de una esposa pero no sabía en
donde podía conseguir a alguien que lo mereciera así que puso un anuncio en el periódico,
después de dos semanas cito a todas las candidatas en su casa para elegir cuál
iba a ser su esposa; fueron pasando de una en una, pero para el todas tenían algún
defecto.
Aurora,
una joven de 25 años, rubia, con una estatura de 1.70, de ojos color miel, fue
la última en entrar y cuando Esteban la vio quedo deslumbrado con su belleza,
sin embargo no fue hasta que Aurora le propuso que si pasaba un mes afuera de su
casas sin comer ni beber nada, Esteban debía casarse con ella. El sorprendido
de ver lo que la joven le estaba proponiendo acepto.
Los días
pasaron y Aurora empezó a enflacar, su deterioro físico era evidente, pero a
pesar de eso Esteban no le tenía compasión, el último día de mes llego y todos
esperaban que fueran las 12 de la noche para que Aurora y Esteban se casaran,
pero a las 11:50 Aurora decidió renunciar al trato propuesto.
Todo
el pueblo se preguntaba qué era lo que había pasado, pero nadie encontraba
respuesta. Al llegar ella a su casa su familia ya enterada de lo acontecido le
preguntaron por qué había renunciado a solo 10 minutos de que sus sueños se
hicieran realidad, ella contesto que no podía estar con un hombre que a pesar de
verla sufrir nunca le tuvo compasión y tampoco tuvo intenciones de romper el
trato.
Aurora
les explicaba que Esteban era un ser egoísta que solo pensaba en el y que por
eso merecía estar solo.

